Control de Cucarachas en Restaurantes: Protegiendo tu Reputación

En el mundo de la hostelería, la confianza es el ingrediente principal. La simple visión de una cucaracha en un comedor o, peor aún, en una reseña en redes sociales, puede suponer la pérdida de miles de euros en reservas y una crisis de marca difícil de superar. Además del daño estético, las cucarachas son vectores de enfermedades como la salmonelosis, la disentería y diversas alergias.

Los escondites críticos en una cocina industrial

Las cucarachas, especialmente la Blattella germanica (cucaracha rubia), adoran los ambientes que ofrece la hostelería: calor, humedad y alimento. En Sedesa, realizamos inspecciones minuciosas en los «puntos calientes»:

  • Motores de Maquinaria: El calor de las neveras y lavavajillas es su refugio favorito.
  • Bajantes y Desagües: Puntos de entrada y desplazamiento oculto.
  • Almacenes de cartón: Donde a menudo entran como «polizones» en los pedidos de proveedores.

Tratamientos discretos sin cierre de local

Sabemos que no puedes permitirte cerrar tu negocio. Por eso, en Sedesa aplicamos métodos que no interfieren con tu actividad:

  1. Geles Insecticidas de Alta Atractividad: No huelen, no manchan y permiten su aplicación mientras la cocina está operativa.
  2. Trampas de Monitorización con Feromonas: Para detectar niveles de población y nidos ocultos.
  3. Sellado Estructural: Asesoramos sobre cómo cerrar grietas y juntas para evitar que vuelvan.

El sello de garantía Sedesa

Un restaurante libre de plagas no solo es más seguro, sino que transmite una imagen de profesionalidad ante los inspectores de sanidad y los clientes más exigentes.

No dejes que las cucarachas tomen el control de tu cocina. Solicita una revisión gratuita de Sedesa hoy mismo.