Normalmente la presencia de insectos xilófagos se detecta mediante las huellas que dejan, como pequeños agujeros en la madera afectada, deformación de la misma, presencia de polvo en la zona afectada. Es importante realizar una inspección técnica previa para determinar el tipo de insecto que ataca la madera, el nivel de infestación y las medidas más acertadas para solucionar el problema.